Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Cuando dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de dios.
El que demonios da, diablos recibe.
El que no agradece, al diablo se parece.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Tanto quiso el diablo a sus hijos, que les sacó los ojos.
Detrás de la cruz está el diablo.
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